Monday, April 16, 2007

Y más glamour

Llevaba una semana sin dormir más de séis horas interrumpidas. A varias rabietas gordas por día. La aspiradora se estropea. También el DVD. Ahora el ordenador da las últimas boqueás. Y el viernes, después de una semana agotadora, 40 de fiebre para mi hija. Urgencias, claro. Anginas. Nada grave, pero susto. ¿Y qué mas? Sí, hay más.

Fin de semana enfiebrado, ya mejor, parece (toquemos madera que no me fío). Yo otra vez con la garganta tomada. Y es la cuarta vez en dos meses. Anoche, mientras mi hija se me trepaba encima para arrebatarme las gafas, me las quité y se las dí a su papá para que las pusiera en lugar seguro. A él no se le ocurrió otra cosa más que "arreglarlas" (él es muy manitas para todo, es decir, que no se puede estar quieto, teniendo especial querencia por mis gafas siempre con la mejor de sus intenciones), y mientras torcía la flexible montura de titanio, en un quiebro me partió un cristal. Las gafas de repuesto tienen una graduación más alta porque son para conducir, así que no las puedo usar para el ordenador agónico ni para la vida dentro de casa porque me duelen los ojos. Las uso fuera, en distancias largas para ver bien de lejos. Ahora mismo, cual pirata, llevo el cristal orgánico pegado con superglú en espera de poder ir a la óptica a hacerme unas nuevas. Hoy no puedo. Toca pediatra.

Y más glamour. A lo mejor pongo de moda las gafas con el cristal roto y pegado. Seamos optimistas. Todo esto es glamour. Como es glamour el mechón de canas que me ha salido y que no puedo dismular en la peluquería por falta abosoluta de tiempo para ir. Parezco Pluma Blanca, cabello negro y una plumita blanca en la frente. También son glamour las arrobas de más y el hecho de que no me valga la ropa primaveral del año pasado, por lo que me veré obligada a ampliar mi vestuario fashion con nuevas adquisiciones. Mis ojeras- glamour- le dan a mis ojos un toque así como de perdición. Mi voz, ya baja de por por sí, ahora es casi inaudible porque apenas puedo hablar de lo tomada que tengo la garganta lo cual me debe dar un aire estilo glamour "El padrino". Acabo de darme cuenta de que mi caos glamouroso me he puesto un camisón de rayas violeta con calcetines turquesa y una bata de terciopelo roja. Combinación imposible para el iris humano. Glamour.

Y más glamour. Todo es glamour. Ya que estamos jodidos -o fucked, para que suene más Tri Be Ca- os obsequio con un regalito hortera total por eso de ponerse de glamour hasta que el glamour aguante.

Es Xenia Sitnik o cómo me consuela el que aún se pueda caer en mayor espanto y disfrutarlo sin vergüenza. No tenía que haber caído el telón de acero, no. El glamour eslavo se tenía que haber quedado celosamente guardado para el uso y disfrute de sus entusiastas creadores. Son demasiado generosos aportándonos algo tan espantosamente hortera y mal cantado que haga parecer mis miserias como simples efectos colaterales sin mayor importancia. Demasiado generosos, ay que me emociono y todo. El glamour eslavo me va a hacer resucitar. Alabados sean.

http://www.youtube.com/watch?v=k-CpKuZGB8k