Friday, March 2, 2007

Cosificación

No, no busco el aura romántica de damas a punto del desmayo y galanes siempre solícitos, pulcros y educados. No es eso. Creo en nuestra procedencia del mono y en que, a pesar de que hayamos perdido pelo y sepamos hablar por el móvil nuestra irracionalidad animal está latente siempre. Y no, no busco damas ordeñando unicornios, ni donceles vestidos de sedas y con doradas trenzas de alabastrino fulgor declamando dulces versos mientran trinan los pajarillos y embellecen le escena con su canto . De hecho, prefiero leer sobre monos, que es uno de mis temas favoritos con el que suelo dar la brasa a los amigos que, amablemente, se ofrecen a escucharme o leerme -desde aquí mi agradecimiento a todos aquellos que me han "atendido" cuando me he puesto pesadita con lo de los monos-.

Pero un poco de amabilidad es tan agradecido. Sólo un poco. Una mirada amable sobre "las tías", "los tíos" el "follar" el "se la metería" el "me la chupó". Vale que uno, cuando le viene la ráfaga de hormonas, no sea muy capaz de hablar en plan Zola y explicar objetivamente los hechos cual caso Esterhazy, pero de eso a cosificar de esa manera...

Y es que leo por ahí, por blogs, por algún que otro foro, opiniones, vivencias, vidas de hombres que hablan de tías buenas, de follarse a tal o cual, de se la metía por aquí, por allí. Y el insulto, el insulto a aquellas que les han dado placer, ése insulto. Y el insulto de usar términos sexuales como forma de humillar, de ser violentos entre hombres mísmamente. Abunda el hombre que insulta a otro hombre diciéndole algo relativo a la sodomía, tanto si es el insultante mismo el que se ofrece a sodomizar como forma de humillar como si prefiere que lo hagan otros. Para la mujer, lo menos que se dice es "guarra" y, evidentemente, todo lo relativo a las felaciones se usa de una forma claramente humillante. Luego está el tratar como a una puta. Se supone que a las putas se las debe tratar mal, maltratar, usar como a un trapo, cosificar.

Y eso de que muchos hombres usen un lenguaje sexual tan humillante y violento no me gusta. No me gusta nada. Y no. Porque veo que se extiende cada vez más y más, que cada vez se acepta más. Que el lenguaje insultante se convierte en la norma. Que maltratan aquello que les da placer. Una "tía" les hace una felación, y en vez de estarles agradecidos -como debería ser- la insultan. A otro hombre, a otra mujer, como castigo por lo que supuestamente hayan hecho se les maltrata sexualmente, o al menos, eso es lo lo que indica el lenguaje febril, los sueños febriles, sueños violentos.

Y se ha puesto de moda cosificar. Está de moda cosificar. Los demás son cosas follables o no, y si no son follables insulto por no serlo, por ser fea. Y si son follables insulto por serlo. Porque una tía follable debe ser una puta- ya que está buena y tal- y hala, pues a insultarla.

¿Y dónde está la amabilidad del sexo? ¿La gracia, el cortejo, la picardía? ¿Dónde se quedó la ironía, la sonrisa, algo me merezca la pena recordar más allá que la plabra "tía" o "me la chupó" o "tratarla como a una puta"? Parece que eso no gusta ahora, que se llevan las emociones fuertes.

Es absurdo, tremendamente absurdo que se insulte a quien te da placer. Las putas, que aún cobrando -lógico, porque de gratis me temo que nadie se prestaría- tienen que acostarse con tipos repugnantes, gorrinos, despectivos, y dan tanto placer a desechos y no deshechos humanos- que también los hay puteros normalitos y bien- no merecen insultos sino exvotos de agradecimiento por la vida recobrada. Y no, tampoco estoy diciendo que ellas sean unas santitas, y debe haber de todo -algunas muy insultables, y no por chupar o no chupar, sino por otras cuestiones relativas a sus comportamientos-, pero no acabo de comprender bien el mecanismo de cosificación que lleva a insultar a la persona con la que has compartido fluídos y algo muy íntimo.

¿Esa cosificación es cultural o viene de fábrica?

Aber hace un interesante análisis del lenguaje sexual en su blog:

http://diasde1903.blogspot.com/