
Buscar hogar, nueva casa, nuevo nido, es una aventura surrealista que lleva muchas veces a la risa y otras al cabreo. Internet facilita las cosas, cierto, muy cierto. Con las webs dedicadas al negocio inmobiliario ves las suficientes de fotos de la vivienda en venta como para saber si quieres ir a verla en persona o no. Y pierdes mucho menos tiempo.
Si hay algo que me sorprende de mis "brabançons" es su capacidad, casi naïve, de engañarte con una sonrisa angelical y de querer hacerte la trampa de una forma tan ostensible, tan clara, tan falta de disimulo que te deja obnubilada, atontada y como hipnotizada ante el descaro. Porque ¿qué menos que disimilar un poquito? Pero no, no disimulan, son de un engaño prístino y cristalino, como las aguas de las almas de los ángeles (¿no tenían los angeles almas con cascadas y pececillos de colores en su interior?). Adorables embaucadores de trampas claras y relucientes. De verdad que da gusto que te timen así y no de forma taimada. Te sientes igual de timada pero es posible que debido a las sonrisas angelicales se llegue a una experiencia religiosa que te haga ver arpas, nubes y angelitos regordetes correteando felices. Y eso se agradece mucho. ¿Qué menos que te timen con tanto estilo y con aura alada? El timador latino es consciente de que te está timando y por ello se le puede notar. Sin embargo, el timador de Brabante no ve el timo como un timo sino como algo natural, la vida misma. Son geniales.
Como geniales son las innovaciones que, en materia de renovación, se les ocurren para poner un "lujoso" cuarto de baño en una habitación y "revalorizar" el inmueble. Os presento un cuarto de baño tipo loft de standing. Creo que los tablones que hay a la derecha deben ser una trampilla para subir. Ventajas: innumerables. El que toda la calle te vea desnudo o haciendo tus necesidades anima la vida social del barrio y, además te libera de prejuicios. Y, además, es mucho más cómodo no tener que usar una puerta para entrar en el cuarto de baño. Te ahorras el pesado trabajo de abrir el picaporte y puedes seguir conversando tranquilamente con tus invitados mientras echas una meadita o te duchas sin necesidad de cambiar de habitación. Creo que es una solución genial a los problemas generacionales, respetuosa con el medio ambiente y ecológica así como multicultural y pluralista.


